· Marta Sanz de la Fuente
Etiquetas de producto que no cuentan el uso
Las fichas de compra en redes copian el lenguaje del e-commerce clásico y se olvidan de la pregunta que hace la vecina: ¿para qué me sirve esto en casa?
Una etiqueta de producto con talla, color y precio es un inventario, no una conversación. En social commerce la foto se ve al paso, entre un recado y un recado. Si no se entiende el uso en un segundo, el dedo sigue.
En tres catálogos de artesanía de la Sierra de Béjar vimos la misma omisión: no se decía si la pieza iba a lavavajillas, si teñía, si pesaba para un envío a Canarias. Esas frases no son «SEO»; son las mismas que se dicen en el puesto del mercado.
Reescribimos fichas con una línea de uso primero y los datos después. No aumentamos el número de publicaciones. Aumentamos las respuestas útiles cuando alguien pregunta.