· Pablo Iglesias Vega
WhatsApp como mostrador, no como buzón de recortes
El hilo de WhatsApp Business se ha convertido en el verdadero lineal para muchos catálogos que Instagram solo enseña.
Instagram enseña; WhatsApp cierra. Esa frase circula en ferias, pero pocos describen el oficio que hay detrás: guardar medidas, recordar un pedido a medias, no mezclar el chat de la familia con el del almacén.
En las auditorías de catálogo de esta primavera, el patrón se repite. El perfil público tiene fotos hermosas y el chat tiene capturas desordenadas, precios distintos y un «te lo miro» que nunca vuelve. El cliente no abandona por el algoritmo; abandona porque el mostrador digital está desatendido.
Un mostrador de verdad tiene horario. Publicar «atendemos 24 horas» y responder a los tres días rompe más confianza que no tener tienda en redes. Preferimos un horario corto y cumplido, anunciado en la biografía y en el mensaje de ausencia.